enunciamos el supuesto que no hay otra forma de organización que por su
estructura permita mayor participación e involucramiento de los trabajadores.
Excitación de los espíritus vitales en las organizaciones
El trabajador que se encuentra bajo un modo de coordinación sistemática con
otros trabajadores, experimenta un proceso de emulación y una excitación de los
espíritus vitales que logran que se sobreponga a sus limitaciones individuales y
desarrolle su capacidad de creación cuya consecuencia principal es el aumento
extraordinario de fuerzas, de energía, que incrementa la productividad a tal grado
que trabajadores en lo individual no lograrían. Este fenómeno debe ser
comprendido desde la noción del
doble carácter del trabajo
en términos marxistas,
(como
concreto
y
abstracto
) y que implica que el trabajo es algo más que una
actividad para transformar la materia, debemos ubicar entonces, que se da a partir
del proceso de trabajo, pero, al igual que Marx señala, el trabajo no inicia cuando
inicia
per se
el proceso de trabajo en la fábrica, sino que es anterior a éste, incluso
desde el momento en que el obrero se ha levantado de la cama con el fin de ir a
trabajar, cuando ese propósito le ha llevado a despertar en cierto horario y
obligarlo a interrumpir su descanso, se trata entonces de un proceso asociado al
proceso de trabajo.
En el proceso de trabajo se transforma la materia y se efectiviza el objetivo de
dicho trabajo, un objetivo al que el hombre tiene que subordinar su voluntad para
que se lleve a cabo, y esto significa, que al tiempo en que el hombre esfuerza
todos sus órganos físicos al trabajo, se requiere además, durante todo el proceso,
la voluntad orientada hacia un fin, voluntad que se manifiesta mediante la