que pueden repercutir en la salud, en el rendimiento y en la satisfacción laboral
(OMS, 1984).
Los factores psicosociales en la organización, se refieren a un conjunto muy
elevado de aspectos relacionados con la gestión y organización del trabajo que
pueden tener diferentes objetivos como son la mejora de la salud laboral, la
eficacia del desempeño (Blanch J. , 2008) en el trabajo, el clima y la satisfacción
laboral (Llaneza, 2009). Según Villalobos, “los efectos de los factores de riesgo
psicosocial son diversos y dependen de las características de las personas, de la
apreciación de la situación y de los mecanismos de resistencia, así como de las
características mismas del factor de riesgo”, estos riesgos generan en el individuo
dos tipos de respuesta, la primera se denomina “acomodación pasiva”, que se
manifiesta en comportamientos asociados con la anulación de la persona en el
trabajo, y otra forma de manifestación opuesta, denominada “respuesta de estrés”,
que contiene componentes “subjetivos, fisiológicos y motores” (Villalobos, 2004).
De igual forma los riesgos psicosociales pueden desencadenar en ansiedad y
depresión, como consecuencia del estrés, al estar el trabajador expuesto a
situaciones de alerta en el entorno del trabajo, además de conductas como fumar,
ingerir alcohol, y otras más que afectan el comportamiento del empleado. Según
el Sindicato de General de Trabajadores de España, el trabajo puede
desencadenar niveles de estrés leve con manifestaciones de irritabilidad y
ansiedad, insomnio y dificultades de concentración. Al ser un nivel moderado, las
manifestaciones se pueden presentar en aumento de horas de ausentismo en el
trabajo, además de sensación de fatiga injustificada, indecisión e indiferencia. Al