Página 294 - APRENDIZAJE, CONOCIMIENTO

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la innovación tecnológica. En contraste, los de alto rendimiento tienden a tener la
iniciativa de implementarla sin presiones de los altos mandos.
El personal con mayores competencias se ven motivados a usar una nueva
tecnología porque se sienten capaces de enfrentar el reto del cambio de rutinas y
del ambiente de trabajo. De acuerdo con Leonard-Barton y Deschamps (1988),
hay empleados que tienen “tendencia natural” a aceptar una innovación, ya sea
porque creen que es necesaria o porque se sienten capaces de utilizarla para
mejorar su desempeño laboral y el de la organización. Para las autoras, los
empleados de alto rendimiento:
(…) pueden tener una motivación intrínseca más fuerte para adoptar
innovaciones destinadas a la mejora de su rendimiento que los empleados
que realizan menos bien. Estas personas expertas pueden haber formulado
su propia opinión basada en el conocimiento y la experiencia personal, antes
de cualquier petición formal (…) (Leonard-Barton y Deschamps, 1988, p.
1255).
Esto es, los empleados con buen desempeño laboral y un alto grado de
profesionalización son más proclives a adoptar la innovación tecnológica que sus
pares. Ellos lo hacen sin que medie coerción o persuasión alguna, por parte de la
gerencia, porque ya están previamente motivados a innovar
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Según Pierce y Delbecq (1977), la “alta receptividad hacia el cambio” de
algunos de los empleados de una organización determinan el éxito de una
innovación. También, de acuerdo con Midgley y Dowling (1978), hay personas que
tienen mayor predisposición a experimentar con lo desconocido y convencer a
otros para que se aventuren con ellos. Un factor que condiciona la labor de
convencimiento para que los empleados utilicen la nueva tecnología es el nivel de
satisfacción que ellos tienen con las tareas que desempeñan cotidianamente en la
organización. Por su parte, Hackman y Oldham (1976) sostienen que los
trabajadores que se sienten más identificados con su trabajo poseen mayor
capacidad para aceptar una innovación porque les satisface lo que hacen. Aunque
Leonard-Barton y Deschamps (1988) también señalan que este proceso depende
del tipo de innovación que se pretenda aplicar.