que crezca y constituya el patrimonio de una familia durante generaciones. Las
empresas familiares son el principal motor de la economía. Sin embargo, para
prosperar, enfrentan grandes retos y alta mortalidad. La mayoría nace con el fin de
generar trabajos y patrimonio, pero necesitan fortalecerse para sobrevivir. De
hecho, sólo una pequeña proporción consigue llegar a la segunda generación y
pasar a la siguiente. Aun así, los riesgos pueden reducirse con planeación
estratégica y estructuras de Gobierno Corporativo que apuntalen mejores
decisiones
Las empresas familiares cumplen un rol fundamental en la economía de todos los
países, y México no es la excepción. Tienen particular importancia para la
economía nacional, no solo por sus aportaciones a la producción y distribución de
bienes y servicios, sino también por su capacidad de cambiar rápidamente su
estructura productiva; además, gracias a su gran potencial de generación de
empleos representan un excelente medio para impulsar el desarrollo económico y
una mejor distribución de la riqueza. Sin embargo, muchas de estas empresas
cuentan con una estructura frágil y en muchos casos su administración,
contabilidad y finanzas son débiles, lo que dificulta su crecimiento y pone en
peligro su viabilidad. Lecouna (2010) señala que de las 200 mil empresas que
anualmente abren sus puertas en México, solamente 35 mil sobreviven dos años
más tarde.
5
Recientemente KPMG en México desarrolló el estudio Empresas Familiares en
México. El desafío de crecer, madurar y permanecer, para el que encuestó a más
de 200 directores y altos ejecutivos de empresas familiares en el país. Los
resultados muestran que 56% contratan hasta cuatro familiares y que sólo 13% ha
considerado un proceso de sucesión.